ENERGÉTICA CHINA
APLICADA A LA TERAPIA MANUAL

Tras muchos años de estudio y experiencia clínica, Marc Pialoux ha desarrollado una metodología de trabajo muy precisa. Se basa en la acupuntura y en la medicina tradicional china, pero va más allá, puesto que incorpora cómo estas y los desequilibrios energéticos se relacionan de forma simbólica con cada parte del cuerpo, pudiendo ser tratados desde ahí, desde lo corporal. Nosotros lo hacemos con la invitación digital.

La incorporación de la energética en nuestro método de trabajo nos permite tener una visión aún más global, y precisa a la vez, de la persona, pudiendo adaptar el tratamiento a sus necesidades específicas en cada momento. ¿Qué cómo lo hacemos? Ahora te lo explicamos:

  • Tenemos dos herramientas diagnósticas: la palpación y la pulsología radial utilizado en la Medicina Tradicinal China.
  • Establecemos varios momentos o niveles terapéuticos. En cada uno de ellos, la interpretación de lo que ocurre es diferente.

 

En un primer momento o primer nivel de tratamiento, atendemos a los fogones y los recalentadores. Para su diagnóstico utilizamos tanto la palpación como el diagnóstico pulsológico (sobre ambas arterias radiales).
Los Fogones y recalentadores corresponden en el cuerpo a las estructuras encargadas de recibir los estímulos externos y fabricar todo aquello que se necesita para responder a dichos estímulos de una manera eficiente. En este nivel se establecen tres cadenas: la de la Tierra, la del hombre y la del cielo, asociadas a las extremidades, el tronco y la cabeza, respectivamente. Cada una de estas cadenas se encargan de recibir y fabricar un tipo de “información”.

"Energía y materia, dos caras de la misma persona"

En un primer momento o primer nivel de tratamiento, atendemos a los fogones y los recalentadores. Para su diagnóstico utilizamos tanto la palpación como el diagnóstico pulsológico (sobre ambas arterias radiales).
Los Fogones y recalentadores corresponden en el cuerpo a las estructuras encargadas de recibir los estímulos externos y fabricar todo aquello que se necesita para responder a dichos estímulos de una manera eficiente. En este nivel se establecen tres cadenas: la de la Tierra, la del hombre y la del cielo, asociadas a las extremidades, el tronco y la cabeza, respectivamente. Cada una de estas cadenas se encargan de recibir y fabricar un tipo de “información”.

En un segundo nivel de tratamiento o de funcionamiento, nos enfocamos en armonizar y distribuir por todo el organismo lo fabricado en el primer nivel. Para ello tenemos que armonizar la relación existente entre otras 8 cadenas. Estas cadenas simbolizan las 8 fuerzas universales que intervienen en la creación (y destrucción) de la vida. Cada cadena, a su vez, está relacionada con determinadas funciones y zonas corporales.

Para facilitar la comprensión del funcionamiento de estas cadenas, Marc Pialoux las ha agrupado de 2 en 2 y las ha colocado sobre un candelabro de 7 ramas. En dicho candelabro, cada cadena se sitúa en una rama, colocando una como eje que armoniza todas ellas y otra en la base que permite que todas funcionen correctamente.

De nuevo, para poder identificar la alteración existente y saber qué debemos tratar, hacemos uso del diagnóstico pulsológico radial. Pero, además, lo complementamos con el estudio de los temperamentos (que son los aspectos morfológicos y psicológicos asociados a las 8 fuerzas) que nos permite el diagnóstico de un terreno y de sus aspectos patológicos.

candelabro

Esta forma de trabajar nos permite comprender cómo restableciendo la normalidad en cada zona tratada, no sólo se actúa sobre esa área, sino también sobre el cuerpo en su totalidad. El cuerpo no puede entenderse de forma fragmentada y como la suma de las partes, sino como una sola unidad funcional.